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Qué complementos de IA para WordPress son de fiar

Por Bryan Taylor Reverón 7 min de lectura

Tu web es de WordPress y el editor te ofrece un botón nuevo: «escribir con IA». O alguien te propone poner un chat que atienda a los visitantes. Es tentador. Y a veces es buena idea. Pero antes hay que saber una cosa. Casi ninguno de esos complementos tiene la IA dentro. Mandan tus datos a otra empresa y te devuelven la respuesta.

Si de tu web se ocupa otra persona, esto es lo que tienes que pedirle antes de que instale nada. Y si tu web está con nosotros, de esto ya nos ocupamos nosotros.

Esta entrada te dice qué hace de verdad un complemento de IA. Te da cuatro preguntas para saber si es de fiar. Y te dice para qué compensa usarlo.

Qué hace de verdad un complemento de IA

En WordPress, los complementos añaden funciones a tu web. Los de IA prometen redactar, resumir, traducir, responder a los visitantes o generar imágenes.

Casi ninguno hace eso solo. Cogen tu texto, o el mensaje de tu visitante, lo envían a una empresa de IA de fuera y traen la respuesta. Por eso elegir uno no es elegir una función. Es decidir qué datos de tu web salen, y a quién van.

Para qué se usan, de menos a más riesgo

  • Filtrar comentarios basura. Es el uso más antiguo y el que mejor funciona. Lleva años en WordPress sin que nadie lo llamara IA. Manda fuera cada comentario, con el correo de quien lo escribe.
  • Buscar y recomendar. Mejoran el buscador de tu web o sugieren páginas parecidas. Suelen trabajar con tu propio contenido.
  • Imágenes. Generan imágenes o escriben el texto que describe cada foto.
  • Traducir. Traducción automática, con o sin revisión después.
  • Ayudarte a escribir. Redactan o reescriben textos, proponen títulos y descripciones. Tu contenido sale hacia la empresa de IA.
  • Chat con los visitantes. Responde preguntas a partir de tu contenido. Aquí salen los mensajes de tus visitantes, con sus nombres y correos. Es el uso que más precauciones exige.

Cuatro preguntas antes de instalarlo

1. ¿Qué datos envía y a quién? Solo el texto que estás escribiendo, o también el resto de la web, los comentarios y los mensajes de los visitantes. Y a qué empresa. Si el complemento no lo dice en ningún sitio, desconfía.

2. ¿Dónde acaban tus datos? ¿Los usan para entrenar su IA? Si salen de Europa, tienes que saberlo. Y si los usan para entrenar, tienes que poder apagarlo. Los complementos que funcionan con tu propia cuenta en la empresa de IA son más claros aquí. El contrato lo tienes tú y puedes elegir que los datos se queden en Europa.

3. ¿Te deja firmar un contrato? Un chat en tu web recibe nombres y correos de tus visitantes. Pide por escrito a la empresa que los recibe qué hace con ellos, y dilo en tu página de privacidad. Si el complemento no te lo ofrece, no lo pongas.

4. ¿Queda constancia? Mira si el complemento guarda quién escribió cada cosa, cuándo y con qué herramienta. Sin eso no puedes revisar después, ni retirar lo que dejó una herramienta que ya no usas.

Y dos preguntas de siempre, que valen para cualquier complemento. Quién lo mantiene y cada cuánto lo actualiza. Y cuánto pesa. Los hay que pesan en todas las páginas de tu web aunque solo los use quien escribe. Tu web va más lenta y los visitantes lo notan.

Señales de que no es de fiar

  • No dice a qué empresa manda los datos.
  • No tiene actualizaciones desde hace meses.
  • Promete «IA» para cosas que no la necesitan. Un menú, un botón o un buscador normal no llevan IA.
  • Pone un chat en tu web sin avisar de que es un sistema automático.
  • No hay forma de saber qué envía.

Un aviso: las plantillas de WordPress (los temas) no llevan inteligencia artificial, por mucho que lo anuncien. Si hay IA, está en un complemento o en un servicio de fuera.

Para qué compensa

Para las tareas pesadas y de poco riesgo. Escribir las descripciones que salen en Google, que son un rollo. Proponer títulos. Poner el texto que describe una foto. Filtrar comentarios basura.

Para los textos largos, sigue haciendo falta que una persona los revise y los firme. Y para un chat con los visitantes, hacen falta el contrato y el aviso de que es un sistema automático.

Antes de instalar nada

Empieza por el problema, no por el complemento. Qué quieres resolver y qué datos toca. Después elige el que diga qué envía, a quién y dónde, y que te deje firmar el contrato. Y que una persona revise siempre lo que salga, antes de publicarlo. Escribe una norma corta para tu equipo. Y mide la velocidad de tu web antes y después.

Si tu web está con nosotros en PF Hosting, tú no instalas complementos por tu cuenta. Los revisamos e instalamos nosotros. Si no, y quieres que revisemos los de tu WordPress con estas preguntas, escríbenos.

Con qué lo hacemos: complementos que hacen lo que dicen

Una lista corta de complementos que existen, se mantienen y cuya función de IA se puede comprobar. No es una recomendación general. Cada uno hay que pasarlo por las cuatro preguntas.

  • AI Engine. Ayuda a escribir en el editor, chat para la web y generación de imágenes. Se conecta con tu propia clave al proveedor que elijas (OpenAI, Anthropic, Google, Mistral u otro). Es el que más claro deja qué datos salen y hacia dónde.
  • Rank Math (Content AI) y Yoast SEO. Los dos complementos más usados para salir bien en Google generan títulos, descripciones y borradores en el editor. Útiles para las descripciones para buscadores. El texto largo sigue pidiendo revisión.
  • WordLift. Lee tu contenido, lo etiqueta para que Google lo entienda mejor y propone enlaces entre tus páginas. Para webs con mucho contenido.
  • Relevanssi. Mejora el buscador de tu web para que encuentre lo que la gente busca, aunque no escriba las palabras exactas.
  • WPML. Traduce tu web a varios idiomas. Trae traducción automática que después puedes revisar.
  • Jetpack. Un paquete de funciones para WordPress. Entre ellas, sugerir entradas parecidas al final de cada artículo.
  • Akismet. El filtro de spam de comentarios y formularios de toda la vida. Envía cada comentario con su dirección y su correo, así que también aquí conviene saberlo.
  • Tidio. Chat de atención al visitante con un asistente de IA que responde a partir de tu contenido. Es el caso típico que pide el aviso al visitante y el contrato con la empresa que recibe los datos.

Varios complementos de velocidad o de traducción se anuncian con IA y en realidad funcionan con reglas fijas de siempre. No son peores por eso.

Si quieres saber qué dice la ley

Europa tiene un reglamento de inteligencia artificial desde 2024. Para quien usa estos complementos, lo importante se aplica desde el 2 de agosto de 2026.

  • Un chat en tu web tiene que decir que es un sistema automático.
  • Un texto hecho con IA para informar al público sobre temas que interesan a todos debe decirlo. Salvo que una persona lo revise y responda de él.
  • Quien fabrica la herramienta tiene que marcar las imágenes que genera.

Pregunta al fabricante del complemento con qué empresa de IA trabaja y dónde guarda tus datos. Si no te lo dice por escrito, busca otro.