- IA segura para empresas
Asistente de IA con los documentos de tu empresa
Tus datos no salen de tu empresa: el asistente responde con tus documentos y cita la fuente. Cada persona solo ve lo que ya podía ver.
Servicios
Usar IA en una empresa plantea problemas de seguridad antes que cualquier otra cosa. Los resolvemos primero y construimos la IA después.
Alguien del equipo pega un contrato o una lista de clientes en un chat gratuito. Esos datos salen de tu empresa. Y algunos proveedores entrenan su IA con lo que reciben.
La IA que hacemos se ejecuta con tus datos bajo control: se quedan en Europa y los proveedores que usamos no entrenan con ellos. Sabes en cada momento dónde están tus datos y quién los lee.
Una IA que lee todos los documentos de la empresa responde a cualquiera sobre cualquier cosa. Alguien podría preguntar por las nóminas o por un contrato que no le corresponde.
Cada persona solo recibe respuestas de los documentos que puede ver. Los permisos son los que ya tienes en tu empresa. Y queda registrado quién consulta qué y cuándo, por si hay que revisarlo.
Una IA genérica responde aunque no tenga la información. La respuesta parece correcta y no lo es. Nadie lo nota hasta que el error llega a un cliente.
El asistente que hacemos responde con los documentos de tu empresa y cita de dónde lo saca. Si no encuentra la respuesta, lo dice. Antes de abrirlo a tu equipo medimos cuántas respuestas acierta.
Con esas garantías construimos dos servicios. El primero es un asistente que responde a tu equipo con los documentos de tu empresa: contratos, manuales, expedientes. El segundo clasifica facturas, solicitudes y correos de forma automática, y una persona revisa solo lo dudoso. Los dos con los datos en Europa, permisos por persona y registro de lo que se consulta. Cuando algo todavía no conviene que se haga solo, te lo decimos.
Muchas empresas no saben cuántas IA usan. Algunas las han contratado. Otras vienen dentro de aplicaciones que ya tenías. Y a veces alguien del equipo pega datos de clientes en un chat gratuito.
Te ayudamos a hacer la lista. Qué IA usas, para qué, quién te la da, qué datos le das y quién se encarga de cada una. Después fijamos reglas sencillas para que la lista no envejezca. Acordamos contigo quién puede añadir una IA nueva y cada cuánto se repasa la lista.
Tus datos no salen de tu empresa: el asistente responde con tus documentos y cita la fuente. Cada persona solo ve lo que ya podía ver.
Con tus datos bajo control y en Europa, la IA clasifica y reparte lo que llega cada día. Una persona revisa solo los casos dudosos.