Categoría: Software a medida
Hojarasca Danza: sus vídeos en su propia web
Sus vídeos dependían de plataformas ajenas y de sus condiciones. Ahora tiene su propia plataforma de vídeo y la gestiona su equipo.
5 semanas desde el inicio hasta la entrega
Software a medida
Ningún software de catálogo encaja del todo con tu negocio. Necesitas una aplicación que trabaje como trabaja tu empresa. La desarrollamos a tu medida, sin servidores que mantener. Aguanta los picos de uso y cuesta según se usa.
Qué tiene que hacer la aplicación, cómo la vamos a construir y por qué, y el plan de entregas.
El servidor que procesa los datos y las pantallas que usa tu equipo. Cada parte se entrega funcionando.
Cada cambio pasa pruebas antes de publicarse. La publicación de cada versión es automática.
Un manual de uso y mantenimiento, los esquemas de la aplicación y una sesión con tu equipo.
Empezamos con una reunión. Queremos saber qué tiene que hacer la aplicación, quién la va a usar y qué datos maneja. Con eso te proponemos cómo construirla y te lo explicamos en lenguaje claro antes de escribir código. Después te enviamos el presupuesto.
Tu aplicación no depende de un servidor que alguien tenga que supervisar. Se ejecuta en la nube solo cuando alguien la usa. Si sube el uso, la capacidad crece sola. Si baja, pagas menos. Nadie tiene que ampliar un servidor de madrugada.
Además, todo lo que hace falta para desplegar la aplicación está definido en ficheros. Así se puede volver a montar entero en otro sitio si un día hace falta.
Las pantallas que usa tu equipo se sirven desde copias repartidas por el mundo, para que cargue rápido desde cualquier sitio. Delante va un filtro que para los ataques antes de que lleguen a la aplicación. Las imágenes se sirven ligeras y en el formato que mejor entiende cada navegador.
Con esta misma base se hacen buscadores sobre catálogos grandes y sitios de vídeo. También sirve para un sitio que junta a quien ofrece un servicio con quien lo pide. Con ella se hacen aplicaciones de gestión de pedidos y portales donde tus clientes ven sus facturas. Y webs y tiendas hechas para ti, con funciones que una web de plantilla no tiene. Cada proyecto es distinto. La forma de montarlo es la misma.
No esperas meses a ver algo. Entregamos por partes y cada parte funciona. Cada cambio pasa pruebas antes de salir. Poner en marcha una versión nueva es automática.
Una aplicación en marcha necesita a alguien detrás. Ofrecemos mantenimiento. Tu aplicación usa componentes de terceros, como el candado del navegador o la base de datos. Las ponemos al día, revisamos el coste y supervisamos que todo funcione. Si tienes quien lo lleve, recibe la documentación y una reunión para enseñárselo.
En el servidor, funciones sin servidor en AWS, las instalaciones de Amazon. Se pagan por uso y crecen solas con la demanda. La aplicación expone una API para hablar con la parte visible y con otros sistemas. Base de datos PostgreSQL o Aurora para datos relacionales, y DynamoDB cuando el modelo es simple y el volumen alto. Toda la infraestructura se define como código: todo lo que hace falta para montarla, escrito en ficheros. Así se puede volver a montar entera en otra cuenta o región. La parte visible se hace con Vue, React o WordPress según el caso, y se sirve por CloudFront con un firewall de aplicaciones (WAF) delante. Las pruebas y la publicación corren en un pipeline: el proceso automático que prueba y publica cada cambio. Ese pipeline revisa los componentes de terceros y publica sin claves de acceso fijas.
Tu aplicación no ocupa un servidor encendido de forma permanente. Se ejecuta cuando alguien la usa y pagas solo por ese uso.
La vía por la que dos sistemas intercambian datos.
La cuenta, a nombre de tu empresa, donde se aloja tu aplicación. Se paga por uso y puedes llevártela a otro proveedor.
Lo que puede salir mal y cómo lo evitamos.
La capacidad crece sola con el uso. No hay un servidor que se sature.
Pagas solo lo que se usa, con un tope y avisos de gasto. Revisar ese coste es parte del mantenimiento.
Todo está escrito y documentado. Puedes alojarla en una cuenta en la nube de tu empresa y seguir con otro proveedor.
Cada cambio se revisa de forma automática antes de publicarse. Si un componente tiene un fallo conocido, se detecta y la publicación se detiene.
Depende de lo que tenga que hacer. Tras la primera reunión te damos un plan con partes y fechas. Preferimos entregar partes que funcionan a hacerte esperar meses.
Tuya. El código, la configuración y la documentación se entregan a tu nombre. Puedes alojarla en una cuenta en la nube de tu empresa.
Con una reunión para entender qué necesitas. Después te enviamos el presupuesto, cerrado y por partes. No presupuestamos sin haber entendido el problema.
Sí. La revisamos y te proponemos pasarla a la nube por partes, sin parar lo que hay en marcha. Si lo que toca es modernizarla entera, tenemos un servicio para eso.