Software a medida

Integración de sistemas y automatización de tareas

Tus datos están repartidos en varios sistemas y alguien los copia a mano de uno a otro. O una tarea repetitiva consume horas de tu equipo cada semana. Integramos tus sistemas para que los datos circulen solos y automatizamos las tareas que se repiten. Tu equipo se dedica a lo que de verdad importa.

  1. Diagnóstico de procesos
  2. Conectores a medida
  3. Tareas automáticas
Los datos llegan donde los necesitas, sin que nadie los copie a mano.

Para quién es

Es para ti si…

  • Empresas con datos en varios sistemas que necesitan verlos juntos y al día: gestión, clientes, tienda, hojas de cálculo.
  • Equipos que dedican horas a tareas repetidas. Dar citas, enviar correos de seguimiento, preparar presupuestos, pasar pedidos.
  • Empresas que reciben datos de fuera cada cierto tiempo: de un proveedor, de un portal o de ficheros. Y los necesitan sin fallos.

No es para ti si…

  • Quien necesita que una inteligencia artificial decida o clasifique. Eso es otro servicio: Clasificación automática de facturas, solicitudes y correos.
  • Quien puede resolverlo con una herramienta sencilla y sin programar. Te lo diremos en la primera reunión.
  • Tareas que cambian cada semana y todavía no están definidas.

Qué se entrega

Diagnóstico

Lista de tareas que se pueden automatizar, con lo que cuesta cada una hoy y por dónde empezar.

Conectores

Componentes que leen los datos de cada sistema, de un portal o de un fichero, cuando corresponde.

Datos limpios en su sitio

Los datos se traducen a un formato común y llegan a tu base de datos o a un fichero para descargar.

Tareas automatizadas

Las tareas que acordamos, ya funcionando sin que nadie las haga a mano. Por ejemplo: dar citas, enviar correos, preparar presupuestos, pasar pedidos.

Supervisión y documentación

Un aviso si una tarea falla, un registro de cada ejecución y la documentación para tu equipo.

Primero, qué merece la pena automatizar

No toda tarea repetida compensa automatizarla. Empezamos con un diagnóstico. Hablamos con quien hace el trabajo, documentamos cómo se hace hoy y calculamos lo que cuesta cada paso. De ahí sale una lista ordenada: qué ahorra más y qué cuesta menos construir. Tú decides con datos por dónde empezar.

Integrar: los datos pasan de un sistema a otro sin copiarlos a mano

Por cada sistema construimos un conector pequeño. Sabe leer de otro sistema, de un portal o de un fichero. Y se pone en marcha cuando toca: cada hora, cada noche o cuando pasa algo. Los datos se traducen a un formato común y llegan donde los necesitas: a una base de datos o a un fichero listo para descargar. Cada paso queda registrado. Si algo falla, hay un aviso y se vuelve a intentar.

Automatizar: la misma regla, el mismo resultado

Una tarea automática tiene que dar el mismo resultado que cuando la hace una persona, solo que sin esperas. Por eso primero escribimos la regla y luego construimos. Ejemplos: un sistema de citas que sustituye al teléfono y al correo. Correos de seguimiento que salen solos un tiempo después del servicio. Un presupuesto en línea que hace el cálculo que hoy hace una persona por teléfono. Todo se mide: citas dadas por el sistema, presupuestos cerrados, horas liberadas.

Coste y seguridad

No hay un servidor encendido de forma permanente. Pagas solo cada vez que se usa. Las claves de acceso a tus sistemas se guardan en un almacén de claves, nunca en el código. Y cuando un proveedor cambia su sistema, adaptamos el conector como parte del mantenimiento.

Con qué lo hacemos

Cada conector es una función sin servidor (Lambda) en AWS, las instalaciones de Amazon. Lee de una API, de un portal o de un fichero, y se dispara por horario o por evento. Los datos se entregan en la base de datos que use tu empresa, en el almacenamiento de Amazon o como fichero descargable. La infraestructura se define como código y se puede montar en una cuenta de tu empresa. Las claves de acceso van en un gestor de secretos. Cada conector tiene monitorización y alertas.

Glosario

API

La vía por la que dos sistemas intercambian datos.

Conector

Un componente de software que lee datos de un sistema y los escribe en otro.

Sin servidor

Tu aplicación no ocupa un servidor encendido de forma permanente. Se ejecuta cuando alguien la usa y pagas solo por ese uso.

Cuenta en la nube

La cuenta, a nombre de tu empresa, donde se aloja tu aplicación. Se paga por uso y puedes llevártela a otro proveedor.

Qué problemas evita

Lo que puede salir mal y cómo lo evitamos.

Que los datos lleguen mal o incompletos

Cada traducción se comprueba con reglas y se prueba con datos reales. Lo que falla se aparta y se avisa. Nada se pierde en silencio.

Que un proveedor cambie su sistema y el conector deje de funcionar

Cada conector está supervisado y avisa si falla. Si el proveedor cambia algo, lo adaptamos. Va dentro del mantenimiento.

Que las claves de acceso a tus sistemas queden expuestas

Se guardan en un almacén de claves con acceso limitado. Nunca en el código ni en un fichero compartido.

Que la tarea automática haga algo distinto a lo que hacía la persona

La regla se escribe antes de construir y se prueba con casos reales. Durante un tiempo la persona y el sistema hacen la tarea a la vez y se comparan.

Preguntas frecuentes

Depende de cuántos sistemas hay y de lo limpios que estén los datos. Tras el diagnóstico te damos un plan con el plazo de cada conector. Los primeros se ponen en marcha pronto y el resto se añade por partes.

Tuyos. Se entregan a tu nombre y pueden montarse en una cuenta de la nube de tu empresa. Si un día quieres seguir con otro equipo, tienes todo lo necesario.

Con una reunión para ver qué sistemas tienes y qué tarea os quita más tiempo. Después te enviamos el presupuesto, cerrado y por partes. El diagnóstico se puede contratar por separado.

Lo estudiamos caso a caso. A veces el sistema permite exportar los datos a un fichero. A veces hay un portal del que se pueden leer. Si no hay una vía fiable, te lo decimos antes de empezar.