Primero, qué merece la pena automatizar
No toda tarea repetida compensa automatizarla. Empezamos con un diagnóstico. Hablamos con quien hace el trabajo, documentamos cómo se hace hoy y calculamos lo que cuesta cada paso. De ahí sale una lista ordenada: qué ahorra más y qué cuesta menos construir. Tú decides con datos por dónde empezar.
Integrar: los datos pasan de un sistema a otro sin copiarlos a mano
Por cada sistema construimos un conector pequeño. Sabe leer de otro sistema, de un portal o de un fichero. Y se pone en marcha cuando toca: cada hora, cada noche o cuando pasa algo. Los datos se traducen a un formato común y llegan donde los necesitas: a una base de datos o a un fichero listo para descargar. Cada paso queda registrado. Si algo falla, hay un aviso y se vuelve a intentar.
Automatizar: la misma regla, el mismo resultado
Una tarea automática tiene que dar el mismo resultado que cuando la hace una persona, solo que sin esperas. Por eso primero escribimos la regla y luego construimos. Ejemplos: un sistema de citas que sustituye al teléfono y al correo. Correos de seguimiento que salen solos un tiempo después del servicio. Un presupuesto en línea que hace el cálculo que hoy hace una persona por teléfono. Todo se mide: citas dadas por el sistema, presupuestos cerrados, horas liberadas.
Coste y seguridad
No hay un servidor encendido de forma permanente. Pagas solo cada vez que se usa. Las claves de acceso a tus sistemas se guardan en un almacén de claves, nunca en el código. Y cuando un proveedor cambia su sistema, adaptamos el conector como parte del mantenimiento.
Con qué lo hacemos
Cada conector es una función sin servidor (Lambda) en AWS, las instalaciones de Amazon. Lee de una API, de un portal o de un fichero, y se dispara por horario o por evento. Los datos se entregan en la base de datos que use tu empresa, en el almacenamiento de Amazon o como fichero descargable. La infraestructura se define como código y se puede montar en una cuenta de tu empresa. Las claves de acceso van en un gestor de secretos. Cada conector tiene monitorización y alertas.