Cómo empieza el proyecto
Empezamos con una reunión. Queremos saber qué tiene que hacer la aplicación, quién la va a usar y qué datos maneja. Con eso te proponemos cómo construirla y te lo explicamos en lenguaje claro antes de escribir código. Después te enviamos el presupuesto.
Sin servidores que mantener
Tu aplicación no depende de un servidor que alguien tenga que supervisar. Se ejecuta en la nube solo cuando alguien la usa. Si sube el uso, la capacidad crece sola. Si baja, pagas menos. Nadie tiene que ampliar un servidor de madrugada.
Además, todo lo que hace falta para desplegar la aplicación está definido en ficheros. Así se puede volver a montar entero en otro sitio si un día hace falta.
Rápido y protegido desde el primer día
Las pantallas que usa tu equipo se sirven desde copias repartidas por el mundo, para que cargue rápido desde cualquier sitio. Delante va un filtro que para los ataques antes de que lleguen a la aplicación. Las imágenes se sirven ligeras y en el formato que mejor entiende cada navegador.
Qué se construye con esta base
Con esta misma base se hacen buscadores sobre catálogos grandes y sitios de vídeo. También sirve para un sitio que junta a quien ofrece un servicio con quien lo pide. Con ella se hacen aplicaciones de gestión de pedidos y portales donde tus clientes ven sus facturas. Y webs y tiendas hechas para ti, con funciones que una web de plantilla no tiene. Cada proyecto es distinto. La forma de montarlo es la misma.
Entregamos por partes
No esperas meses a ver algo. Entregamos por partes y cada parte funciona. Cada cambio pasa pruebas antes de salir. Poner en marcha una versión nueva es automática.
Después de la entrega
Una aplicación en marcha necesita a alguien detrás. Ofrecemos mantenimiento. Tu aplicación usa componentes de terceros, como el candado del navegador o la base de datos. Las ponemos al día, revisamos el coste y supervisamos que todo funcione. Si tienes quien lo lleve, recibe la documentación y una reunión para enseñárselo.
Con qué lo hacemos
En el servidor, funciones sin servidor en AWS, las instalaciones de Amazon. Se pagan por uso y crecen solas con la demanda. La aplicación expone una API para hablar con la parte visible y con otros sistemas. Base de datos PostgreSQL o Aurora para datos relacionales, y DynamoDB cuando el modelo es simple y el volumen alto. Toda la infraestructura se define como código: todo lo que hace falta para montarla, escrito en ficheros. Así se puede volver a montar entera en otra cuenta o región. La parte visible se hace con Vue, React o WordPress según el caso, y se sirve por CloudFront con un firewall de aplicaciones (WAF) delante. Las pruebas y la publicación corren en un pipeline: el proceso automático que prueba y publica cada cambio. Ese pipeline revisa los componentes de terceros y publica sin claves de acceso fijas.